lunes, 12 de enero de 2015

CHARLIE HEBDO, ¿SER O NO SER?

Yo, Presidente...

Dios no existe...
¡Sí!

Atentado contra la libertad de expresión en Francia.
CHARLIE HEBDO, ¿SER O NO SER?

Por: Jack Flores Vega

Como Hamlet, la sociedad occidental vive un drama. La masacre de 12 personas de un periódico humorista francés por parte de fundamentalistas árabes, ha puesto en el tapete la libertad de prensa. ¿Estamos o no estamos con las caricaturas burlonas y desenfadadas que hace el diario de personajes y “dioses” de distintas partes del mundo? Felizmente muchos se han pronunciado por repudiar el crimen y defender la libertad de expresión, aun cuando la irreverencia del diario sea tremendista. Digo felizmente porque también repudio el crimen de periodistas que apostaron por la broma, la burla y la irreverencia frente al uso truculento y maniqueo que ciertas personas hacen del poder. Y en lo que concierne al extremismo árabe, con mayor razón todavía. Nada repele tanto como el fundamentalismo bárbaro, loco, que se muestra incapaz de adoptar puntos de vista diversos y que asesina sin consideración, buscando imponer sus ideas por la violencia. Esto lo conocemos bien en el Perú, “felizmente”, lo conocemos, y lo repudiamos…la gran mayoría.  
¿No es repudiable enterarse que grupos extremistas utilizan a niños como bombas humanas para causar destrucción? ¿O que se imponga a una sociedad entera unas normas esclavizantes, discriminatorias solo por pensar diferente?
Ejemplos hay bastante. Pero aquí una del pasado.
Leer que en la guerra del golfo de Irak contra Irán el ayatollah de Irán utilizaba a niños para limpiar el suelo de minas sembradas por el enemigo para que luego puedan pasar sus tanques y soldados es repudiable. Y más aun cuando les otorgaban a estos niños una llave de plástico, diciéndoles que cuando mueran se irán directo al paraíso y que con esa llave podrán entrar sin mayores dificultades a ese mundo prometido.
A veces uno nunca termina de comprender. El endiosamiento es la peor estupidez que se le puede imponer a una sociedad; la soberbia es otro mal; algo que no es ajeno a los que detentan el poder. Contra eso está el poder de la caricatura, la risa, la broma que nos devuelven a la normalidad. Aun cuando exagere a veces.
No, no es contra las costumbres musulmanas que uno se burla, es contra el fundamentalismo, contra el endiosamiento. Y en esa lucha, en este mundo globalizado, es lo que tenemos que sumar.
No, no se trata de apoyar el sistema, ni de estar contra él; se trata de mantener el mayor logro que la sociedad actual, con muchas dificultades, ha logrado: burlarse de aquellos que se creen “dioses”, de aquellos que buscan imponer una verdad, un “paraíso”. No, nadie puede ser perseguido ni asesinado por pensar diferente.   
Hace tiempo que las guerras religiosas acabaron en occidente.
Hace tiempo que se bajó a los dioses del cielo y se les humanizó. Sigamos haciéndolo, es lo mejor que le puede pasar a la sociedad; aun con todas sus exageraciones. Yo también soy Charlie.     

Lima, 12 de enero de 2015

Jack flores vega
                                                                                                                                                      Escritor peruano