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Atentado contra la libertad de expresión en
Francia.
CHARLIE HEBDO, ¿SER O NO SER?
Por: Jack Flores Vega
Como Hamlet, la
sociedad occidental vive un drama. La masacre de 12 personas de un periódico
humorista francés por parte de fundamentalistas árabes, ha puesto en el tapete
la libertad de prensa. ¿Estamos o no estamos con las caricaturas burlonas y
desenfadadas que hace el diario de personajes y “dioses” de distintas partes
del mundo? Felizmente muchos se han pronunciado por repudiar el crimen y
defender la libertad de expresión, aun cuando la irreverencia del diario sea
tremendista. Digo felizmente porque también repudio el crimen de periodistas
que apostaron por la broma, la burla y la irreverencia frente al uso truculento
y maniqueo que ciertas personas hacen del poder. Y en lo que concierne al
extremismo árabe, con mayor razón todavía. Nada repele tanto como el
fundamentalismo bárbaro, loco, que se muestra incapaz de adoptar puntos de
vista diversos y que asesina sin consideración, buscando imponer sus ideas por
la violencia. Esto lo conocemos bien en el Perú, “felizmente”, lo conocemos, y lo repudiamos…la gran
mayoría.
¿No es repudiable
enterarse que grupos extremistas utilizan a niños como bombas humanas para
causar destrucción? ¿O que se imponga a una sociedad entera unas normas
esclavizantes, discriminatorias solo por pensar diferente?
Ejemplos hay bastante. Pero aquí una
del pasado.
Leer que en la guerra
del golfo de Irak contra Irán el ayatollah de Irán utilizaba a niños para
limpiar el suelo de minas sembradas por el enemigo para que luego puedan pasar
sus tanques y soldados es repudiable. Y más aun cuando les otorgaban a estos
niños una llave de plástico, diciéndoles que cuando mueran se irán directo al
paraíso y que con esa llave podrán entrar sin mayores dificultades a ese mundo prometido.
A veces uno nunca
termina de comprender. El endiosamiento es la peor estupidez que se le puede
imponer a una sociedad; la soberbia es otro mal; algo que no es ajeno a los que
detentan el poder. Contra eso está el poder de la caricatura, la risa, la broma
que nos devuelven a la normalidad. Aun cuando exagere a veces.
No, no es contra las
costumbres musulmanas que uno se burla, es contra el fundamentalismo, contra el
endiosamiento. Y en esa lucha, en este mundo globalizado, es lo que tenemos que
sumar.
No, no se trata de
apoyar el sistema, ni de estar contra él; se trata de mantener el mayor logro
que la sociedad actual, con muchas dificultades, ha logrado: burlarse de
aquellos que se creen “dioses”, de aquellos que buscan imponer una verdad, un “paraíso”.
No, nadie puede ser perseguido ni asesinado por pensar diferente.
Hace tiempo que las
guerras religiosas acabaron en occidente.
Hace tiempo que se
bajó a los dioses del cielo y se les humanizó. Sigamos haciéndolo, es lo mejor
que le puede pasar a la sociedad; aun con todas sus exageraciones. Yo también soy
Charlie.
Lima, 12 de enero de 2015
Jack flores vega
Escritor peruano

