miércoles, 27 de abril de 2016

REPRESION EN LA TURQUIA DE ERDOGAN, LOS MIGRANTES Y LA UNION EUROPEA

 

Autocracia y represión en Turquía
REPRESIÓN EN LA TURQUIA DE ERDOGAN, LOS MIGRANTES Y LA UNION EUROPEA


Cuesta entender la política exterior europea respecto a la crisis de los emigrados sirios y respecto a Turquía. Por un lado se busca ayudar a la solución del conflicto en Siria, por otro se condena a su población que huye de la guerra a no traspasar las fronteras europeas bajo riesgo de devolverlas a territorio turco, donde pueden ser encarcelados o ametrallados por la policía de ese país. Y es que el acuerdo al que llegaron las autoridades europeas y el gobierno turco tiene todo el cariz de ser realmente vergonzoso y que va contra la costumbre de la refinada y culta europa. Pagarle 6, 000 millones al gobierno turco de Erdogan para que detenga a los refugiados y les impida llegar a territorio europeo es algo que genera malestar y burla. El gobierno turco no se caracteriza por ser un adalid de las buenas costumbres en derechos humanos; todo lo contrario, es el país donde se reprime y encarcela a quienes critican al régimen omnímodo y ególatra de Erdogan, el presidente que sueña con restaurar su imperio otomano e islamizar el país y que ve con buenos ojos que un gobernante tenga su harem, como lo dijo su esposa. La comunidad internacional debió haberlo condenado, pero todo lo contrario, están haciendo mutis, y permitiendo que el régimen que cae en el despotismo siga masacrando a población civil kurda y encarcelando periodistas y cerrando periódicos. Aun más, pretende someter a juicio a todo aquel que lo critique, incluso fuera de las fronteras turcas; como es el caso del humorista alemán sometido a juicio  en Alemania con el visto bueno del gobierno de Angela Merkel. ¿Cuándo se ha visto semejante despropósito? Es risible lo que está sucediendo. Lo sucedido solo puede explicarse por el acuerdo que permite al gobierno turco recibir a todo emigrado árabe que huye de la guerra que ha sido devuelto por los gobiernos europeos. Y también porque les impida pasar, sea de cualquier modo. ¿A dónde va el gobierno de Erdogan con su política autocrática que impide toda la libertad de expresión y de crítica? Hace poco sacó los tanques a la calle para evitar toda manifestación en su contra. Evidentemente, no es difícil predecir una respuesta. Pero lo que sí sorprende es la actitud de complacencia de la comunidad internacional, sobre todo de Europa. Ya lo dijo un ex ministro griego: “Europa primero perdió su alma al firmar el acuerdo con Turquía. Ahora pierde su sentido del humor.”
Esperemos que la población mundial no lo pierda, y siga ridiculizándolo hasta que el gobierno turco se quite ese aire de omnipotencia.      
¿Y en cuanto a los emigrados? Quizás tengamos que hacer como el Papa Francisco: acoger a 12 de ellos y darles protección. Al menos es mejor que lo que hacen los gobiernos Europeos.

Lima, 27 de abril de 2016
Jack flores vega
Escritor peruano