AUMENTO A LOS PROFESORES, ¿DIVIDIR
PARA GOBERNAR?
Hace unos días nos enteramos de la propuesta del gobierno
respecto al aumento de sueldo a los profesores. En ella se especifica: a partir
de marzo los docentes nombrados ganarán 1780 soles, mientras que los docentes
contratados solo obtendrán un aumento
–inferior al de los nombrados, por supuesto- solo a partir del mes de
noviembre, es decir, que estos últimos tendrán que trabajar con el mismo magro
sueldo todo el año 2017. ¿Qué pretende el gobierno con esto, dividir para
gobernar? Por lo pronto, el sindicato de profesores no se ha pronunciado. Parecería
que se encuentran conformes con este aumento, no importándoles si sus colegas,
aquellos que no están nombrados, reciban este maltrato por parte del gobierno. ¿Dónde
está la unidad? ¿Dónde está el espíritu de unión que debe primar en los educadores?
¿No es esta una afrenta para los profesores que trabajan tan o más horas que
ellos y que realizan sus labores en condiciones deplorables y en los lugares más
alejados del país?
Si esto es así, no hace más que recordar ese infausto suceso
cuando el dictador Fujimori decidió no subir el sueldo a los profesores, y,
frente a la negativa de estos de trabajar, convocó a otros que sí querían trabajar
con ese sueldo misérrimo. Daba pena en verdad, cómo había profesores que se
prestaron para la jugarreta de la dictadura fujimontesinista.
No había unidad por supuesto, y a nadie le interesaba.
En descargo de esos maestros “amarillos”, se podría decir que la
dictadura tenía al país con un índice de desempleo alarmante, que no solo los
profesores, sino también los policías, médicos, y empleados públicos estaban
con un sueldo pobrísimo, y aquel que osaba levantar la voz era despedido…o
agredido. Esa fue la política laboral de la dictadura.
Pero ahora no estamos en dictadura, vivimos en democracia, y
llevamos años de crecimiento económico sostenido. ¿No dice que hay dinero en la
caja chica? ¿Por qué entonces esta mezquindad y maltrato con los profesores
contratados?
¿Se busca dividir para gobernar? Si es así, no sería la primera
vez que suceda esto. El país tiene una mala imagen respecto de sí mismo. Ya lo
dice la famosa frase: el enemigo de un peruano, es otro peruano.
Una pena que con años de bonanza económica, se siga con la política
de perromuerto, de la división. Y una pena que el sindicato de profesores,
hasta ahora, no se haya pronunciado; y muestre cuan débil es la unidad que
pregonan.
¡Hay, hermanos, muchísimo que hacer!
Empezando por exigirle al gobierno, más respeto por los
profesores, a todos, sin excepción, incluyendo a los contratados.
¡No a la discriminación!
¡Si no hay aumento para todos, no se reanudan las clases el próximo
año!
¡Viva el magisterio!
Lima,
8 de diciembre de 2016
Jack
flores vega
