jueves, 8 de diciembre de 2016

AUMENTO A LOS PROFESORES, ¿DIVIDIR PARA GOBERNAR?

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AUMENTO A LOS PROFESORES, ¿DIVIDIR PARA GOBERNAR?



Hace unos días nos enteramos de la propuesta del gobierno respecto al aumento de sueldo a los profesores. En ella se especifica: a partir de marzo los docentes nombrados ganarán 1780 soles, mientras que los docentes contratados solo obtendrán un  aumento –inferior al de los nombrados, por supuesto- solo a partir del mes de noviembre, es decir, que estos últimos tendrán que trabajar con el mismo magro sueldo todo el año 2017. ¿Qué pretende el gobierno con esto, dividir para gobernar? Por lo pronto, el sindicato de profesores no se ha pronunciado. Parecería que se encuentran conformes con este aumento, no importándoles si sus colegas, aquellos que no están nombrados, reciban este maltrato por parte del gobierno. ¿Dónde está la unidad? ¿Dónde está el espíritu de unión que debe primar en los educadores? ¿No es esta una afrenta para los profesores que trabajan tan o más horas que ellos y que realizan sus labores en condiciones deplorables y en los lugares más alejados del país?

Si esto es así, no hace más que recordar ese infausto suceso cuando el dictador Fujimori decidió no subir el sueldo a los profesores, y, frente a la negativa de estos de trabajar, convocó a otros que sí querían trabajar con ese sueldo misérrimo. Daba pena en verdad, cómo había profesores que se prestaron para la jugarreta de la dictadura fujimontesinista.

No había unidad por supuesto, y a nadie le interesaba.

En descargo de esos maestros “amarillos”, se podría decir que la dictadura tenía al país con un índice de desempleo alarmante, que no solo los profesores, sino también los policías, médicos, y empleados públicos estaban con un sueldo pobrísimo, y aquel que osaba levantar la voz era despedido…o agredido. Esa fue la política laboral de la dictadura.

Pero ahora no estamos en dictadura, vivimos en democracia, y llevamos años de crecimiento económico sostenido. ¿No dice que hay dinero en la caja chica? ¿Por qué entonces esta mezquindad y maltrato con los profesores contratados?

¿Se busca dividir para gobernar? Si es así, no sería la primera vez que suceda esto. El país tiene una mala imagen respecto de sí mismo. Ya lo dice la famosa frase: el enemigo de un peruano, es otro peruano.

Una pena que con años de bonanza económica, se siga con la política de perromuerto, de la división. Y una pena que el sindicato de profesores, hasta ahora, no se haya pronunciado; y muestre cuan débil es la unidad que pregonan.

¡Hay, hermanos, muchísimo que hacer!

Empezando por exigirle al gobierno, más respeto por los profesores, a todos, sin excepción, incluyendo a los contratados.

¡No a la discriminación!

¡Si no hay aumento para todos, no se reanudan las clases el próximo año!

¡Viva el magisterio!

Lima, 8 de diciembre de 2016

Jack flores vega



miércoles, 27 de abril de 2016

REPRESION EN LA TURQUIA DE ERDOGAN, LOS MIGRANTES Y LA UNION EUROPEA

 

Autocracia y represión en Turquía
REPRESIÓN EN LA TURQUIA DE ERDOGAN, LOS MIGRANTES Y LA UNION EUROPEA


Cuesta entender la política exterior europea respecto a la crisis de los emigrados sirios y respecto a Turquía. Por un lado se busca ayudar a la solución del conflicto en Siria, por otro se condena a su población que huye de la guerra a no traspasar las fronteras europeas bajo riesgo de devolverlas a territorio turco, donde pueden ser encarcelados o ametrallados por la policía de ese país. Y es que el acuerdo al que llegaron las autoridades europeas y el gobierno turco tiene todo el cariz de ser realmente vergonzoso y que va contra la costumbre de la refinada y culta europa. Pagarle 6, 000 millones al gobierno turco de Erdogan para que detenga a los refugiados y les impida llegar a territorio europeo es algo que genera malestar y burla. El gobierno turco no se caracteriza por ser un adalid de las buenas costumbres en derechos humanos; todo lo contrario, es el país donde se reprime y encarcela a quienes critican al régimen omnímodo y ególatra de Erdogan, el presidente que sueña con restaurar su imperio otomano e islamizar el país y que ve con buenos ojos que un gobernante tenga su harem, como lo dijo su esposa. La comunidad internacional debió haberlo condenado, pero todo lo contrario, están haciendo mutis, y permitiendo que el régimen que cae en el despotismo siga masacrando a población civil kurda y encarcelando periodistas y cerrando periódicos. Aun más, pretende someter a juicio a todo aquel que lo critique, incluso fuera de las fronteras turcas; como es el caso del humorista alemán sometido a juicio  en Alemania con el visto bueno del gobierno de Angela Merkel. ¿Cuándo se ha visto semejante despropósito? Es risible lo que está sucediendo. Lo sucedido solo puede explicarse por el acuerdo que permite al gobierno turco recibir a todo emigrado árabe que huye de la guerra que ha sido devuelto por los gobiernos europeos. Y también porque les impida pasar, sea de cualquier modo. ¿A dónde va el gobierno de Erdogan con su política autocrática que impide toda la libertad de expresión y de crítica? Hace poco sacó los tanques a la calle para evitar toda manifestación en su contra. Evidentemente, no es difícil predecir una respuesta. Pero lo que sí sorprende es la actitud de complacencia de la comunidad internacional, sobre todo de Europa. Ya lo dijo un ex ministro griego: “Europa primero perdió su alma al firmar el acuerdo con Turquía. Ahora pierde su sentido del humor.”
Esperemos que la población mundial no lo pierda, y siga ridiculizándolo hasta que el gobierno turco se quite ese aire de omnipotencia.      
¿Y en cuanto a los emigrados? Quizás tengamos que hacer como el Papa Francisco: acoger a 12 de ellos y darles protección. Al menos es mejor que lo que hacen los gobiernos Europeos.

Lima, 27 de abril de 2016
Jack flores vega
Escritor peruano